Escultura, Arte y Música

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miércoles, 10 de octubre de 2012

A través de medio milímetro


Un pliego de cartón rígido cortado en diferentes medidas formando un prisma, pintado absolutamente de negro mate y recortado en dos de sus lados. Estos huecos, cubiertos de papel de plata, agujereada por una diminuta broca. Un orificio que llamaremos estenopo, y que a través de él sucederá la magia.

Una caja de cartón y un objetivo, plasmar lo que en la antigüedad persiguieron muchos. Atrapar un momento, un instante de la vida en un soporte definitivo.
Aunque en el siglo IV antes de Cristo, Aristóteles conociera lo que más tarde se llamaría “cámara oscura”, que utilizaba para estudiar los eclipses solares, esta no fue usada con fines artísticos hasta llegar al siglo XVI. Durero, Leonardo y otros artistas del Renacimiento usaron esta “herramienta” para realizar dibujos, así como Vermeer o Canaletto en siglos posteriores.
Ya entrado el siglo XIX, y como consecuencia de que el hombre sentía la necesidad de fijar la imagen en un soporte sin necesidad de usar la mano, el segundo hijo de un abogado borgoñón, un clérigo (siendo costumbre en las familias acomodadas destinar al clero al segundón) que impartía clases de ciencias en el colegio de los Padres del Oratorio, dejó la congregación tras disolverse esta debido a la Revolución. Este, que cambió el hábito por el uniforme, ingresó en el ejército que años más tarde abandonaría para dedicarse a sus experimentos científicos.   
Nicéphore Niépce, que así se llamaba el sujeto, era un enamorado de las técnicas de impresión como el grabado y la litografía. A pesar del entusiasmo que ponía en ello, no era capaz de dibujar en condiciones, por lo que su hijo Isidore, que era un buen dibujante, le realizaba los dibujos, para que luego su padre los procesara.
Niépce, en compañía de su hermano Claude tuvieron la idea de aplicar las proyecciones de la cámara oscura a la piedra litográfica, y empezaron a estudiar esa posibilidad de registrar una imagen luminosa sobre otros soportes como el peltre, placas de estaño, papel o cristal.
El material tratado con cloruro de plata, mediante el ácido nítrico al exponerlo a la luz, dio como resultado las primeras imágenes plasmadas en un soporte con carácter definitivo.

Más adelante hablaré de la sociedad que fundaron Niépce y Daguerre y de otros pioneros como Talbot en este mundo tan fascinante. Por ahora me basta con este pequeño apunte de los inicios de la fotografía.

Esa caja fabricada de cartón, similar a la que hice hace unos veinticinco años cuando entré en la Escuela de Artes y Oficios, entró conmigo en aquella habitación con luz roja, la destapé y le metí un papel fotográfico. La cerré debidamente y salí al exterior a tomar una instantánea. El día era nublado y sobre las 11,45h de la mañana, la coloqué sobre un trípode, abrí una pestaña que hacía de obturador y dejé que penetrara la luz durante cinco minutos. Cinco minutos en los que mi cámara recibía información suficiente gracias al a luz. Transcurrido este tiempo cerré el obturador y me dirigí de nuevo al laboratorio. Una vez sacado el papel de mi cámara estenopéica lo metí en el revelador, y fui descubriendo como aparecía la imagen en negativo que había capturado. Esta imagen ya era mía, y tan sólo me quedaba positivarla.
Una vez fijada, lavada y seca volví a entrar en la habitación roja, y mediante contacto, (un papel en contacto con el otro), dejé que la luz actuara de nuevo. Esos seis segundos fueron suficientes para que la imagen obtenida en la calle pasara al papel virgen. Repetí la operación del revelado, esta vez con el papel recién impreso y apareció de nuevo la magia, a través de medio milímetro.


Cámara estenopéica//negativo -positivo
 

 

 

sábado, 6 de octubre de 2012

"MIXTO"


Hace unos años se presentó en mi taller un gran apasionado del cine a encargarme una escultura, para entregar a algún actor o actriz en un Festival de Cine en Formato Joven que él organizaba.

Este fue el primer contacto que tuve con Tony Romero, una de esas personas que cuando cruzas la mirada, enseguida te das cuenta que son buena gente.
He de reconocer que nuestros encuentros han sido escasos desde entonces, aunque siga su trayectoria profesional de forma habitual.
Tras varios cortometrajes documentales y de ficción, Tony Romero se embarca en un largometraje titulado “MIXTO”.

Un largometraje que cuenta la historia de dos parejas de diferente edad y posición social, pero con un denominador común; son parejas mixtas, parejas de diferentes nacionalidades, que viven en la ciudad castellana de Ávila.
“Mixto” es una obra que narra una historia contemporánea. A través de elementos dramáticos y giros inesperados, invita a la reflexión sobre circunstancias que rodean la realidad humana, dejando atrás el espectáculo y lo superficial para centrarse en las motivaciones de sus personajes.

                                                                                                          www.mixtofilm.com

 
El día 28 de Octubre a las 20.00h se estrena “Mixto”. Espero que tenga el éxito que merece su director, Tony Romero.

Suerte Tony…
 
 
 

 

martes, 2 de octubre de 2012

Veo...


Cuando miro algunas imágenes del pasado en los libros de historia del arte, de la fotografía o en internet, observo y veo…

Veo fotografías de muy diverso tipo, de temáticas muy opuestas, de autores distanciados en el tiempo y lugar de trabajo.

Veo, que gracias a estas personas hemos podido comprender parte de nuestro pasado, (esto siempre sucedió con el resto de las artes, la diferencia es que anteriormente, lo que veíamos, era una interpretación, que más o menos exacta, el autor dejaba reflejada en un lienzo, un pedazo de mármol, un grabado…).

Veo imágenes reales e inventadas.

Veo planteamientos diferentes, y veo.

Veo momentos de la historia reciente impactantes, tiernos y crueles.

Veo un cambio físico “real” en las personas, y soy capaz de ver su transformación, madurez y deterioro a través de sus ojos.

Veo cosas que ayer, con un simple vistazo no fui capaz de ver.

Veo la importancia de aquellas cosas que nuestros mayores no supieron o no pudieron ver.

Veo cosas que me hicieron creer y ahora descubro que son una gran mentira y creo, en cosas que nunca me parecieron ciertas.

Veo que gran parte de lo aparentemente nuevo ya estaba inventado.

Veo vanguardia, evolución y tradición.

Veo propaganda, drama social y momentos inolvidables.

Veo numerosas imágenes sin ningún valor artístico, pero con un gran valor histórico.

Veo el color cuando aún no se había inventado, y veo sombras en muchas fotografías.

Veo rostros de personas fallecidas hace más de cien años que siguen pidiendo ayuda.

Veo extraordinarios paisajes donde ahora solo hay asfalto, y grandes edificios donde hoy simplemente hay ruinas.

Veo sueños, esperanza y desolación.

Veo perspectiva donde no hay fugas.

Veo pequeños hombres disfrazados, hombres que nunca llegarán a ser…

Veo la decadencia del ser humano y el esplendor de un siglo.

Veo la magia de la fotografía, ¿tú qué ves?